22 dic. 2011

Provocativos

O kilomberos. Somos de una raza ¿qué raza? tana, siciliana. No de ir a las piñas (al menos no muy seguido) pero sí de reclamar, pedir justicia, impedir que se nos cuelen en la fila, cambiar los arrepentimientos en los negocios, exigir la garantías. 
Somos jodidos, los Vanadía. De eso charlábamos en una tertulia vegetariana con hija y sobrinas como previa de fin de año. Antes  intercambiamos regalos: si querés lo podés cambiar, nos dijimos. Capaz que de jodidas nomás vamos a ver que hay y no cambiamos, pero vemos.
Hija pre adolescente dice: ni loca. Nosotras saltamos: si no te gusta, lo cambiás. Casi que la obligábamos a cambiar su regalo. 
Digo: yo soy cambiadora, no me importa, veo y observo, pregunto, he llegado a caminar unas cuadras con una remera y volverme a cambiarla por otro color. Marido ya no sale a comprar ni lechuga para la tortuga conmigo. Tiene miedo que también lo devuelva y lo amorticen por el gasto. Siempre cuenta que odiaba que su mamá lo mandara a cambiar la lata de puré de tomates por el de tomates peritas en conserva. 
Mientras engullíamos el menú de pizza integral con salsa de calabaza, aprovechábamos también que el restaurante tiene agua free y el hielo ¿será free? Sacalo, no pueden negarte hielo, al final es solamente agua congelada. 
Cuando partíamos luego de departir sobre el ser del "ser jodida" una de mis sobrinas declara: yo llegué a cambiar ropa que ya había usado.
Me encantó. Las veces que he sospechado que con esas sandalias, otros pies habían andado.

26 nov. 2011

Body: Historias de perros y gatos

El 11 del 11 del 11 fue toda una historia acá en el Uritorco. Un vecino partió con sus artesanías de madera y ese día llovió mucho por el lugar. En una de las escapadas, su carpa quedó vacía y al volver se encontró con que una perrita había llevado ahí a sus cachorritos con pocos días de nacidos y se había instalado para que no se mojen.
Al regreso pensó que la mejor forma de ayudarla sería traerse uno. La mamá de mi vecino fue  amiga de mi mamá. Le decimos Mela. Es una mujer dinámica, sensible, siempre con los labios pintados y con tiempo para preguntar como andan tus cosas. 
Ella se hizo cargo del pequeñín del cual le dijeron que sería un milagro si sobrevivía con apenas 10 días fuera del vientre perruno. ¿Ven ese que está en la foto? Es Body, como le dicen sus nietos.
Mela le dio la leche adecuada cada 4 horas, lo hizo desparasitar y vacunar y él la persigue y le lame las manos.
Body es el milabro de Mela. Mela es un milagro de abuela: para Body, sus nietos, la perrita y la vida, claro.
Cuando hoy me lo trajo para que lo vea, corrí a buscar la cámara prometiéndole seguir el crecimiento. Ahora estamos seguros de que sobrevivirá, me dijo. Sin que se diera cuenta, la retraté a ella también. Y la veo tan linda, tan conmovida por ese cuerpito que entra todito en sus manos y una boquita que la lamía sin parar, que no pude dejar de contárselos.

25 nov. 2011

November

Noviembre, que mes más movilizador. Casi doce años que salió ella de mí y dos años que la otra ella no está. Ando por estos caminos sin darme cuenta del tránsito. Tengo mucho sueño y cara de dormida. Los planes pasan por participar en un par de reuniones, pasar diciembre y esperar enero. Mientras tanto, me comunico, eso hago, con amigos, compañeros, animales y plantas. 
No quiero comer lo que antes comía, quiero estar más al aire libre y me da pereza arrancar y hasta el mate me está hartando. 
Es como tener una idea fija en un punto en el mapa con entorno agreste, montañoso y acuoso. Buena lectura, cine extraño y juegos de niños. Agua, pura agua, cristalina, para mirar horas hasta quedar china.
Sacar fotos, andar nuevos caminos en las crocs hasta que se rompan de tanta piedrita adentro. Eso necesito. Un suspiro, no solamente un respiro.

18 nov. 2011

Melody

Las cosas que van pasando en esta vida te hacen ver otras películas del subconsciente. 
Melody, escuela primaria, primeros enamoramientos. Casi todas queríamos ser Melody, teníamos el disco de los Bee Gees y mirábamos la peli una y otra vez en cines de barrio.
Hoy, en una reunión escolar, con hija crecida pero no tanto, la cabeza se me llenó de este filme que alguna vez me hice grabar en DVD, porque las imágenes del uniforme a cuadritos de Melody,  la sala de ballet y el escape en la zorrita de la pareja para cerrar el final están impresos en mí.
Vi en esa nena inglesa que fue y cordobesa que fui a mi nena que es. Queriendo crecer, transgredir y tal vez enamorarse. Sufrir, exagerar y adolescer. Vislumbré unos docentes corriendo tras la juventud que se les fue y ven pasar delante de sus ojos con otro discurso, otras formas, otros tiempos.
Melody también es de otros tiempos, pero el amor es de todos los tiempos. Romántica incurable.

 



8 nov. 2011

Hora de bajar un cambio

Tampoco ando a 100 por hora todo el año. Pero ahora viene la historia de agendá tal fecha, otro día, e brindis, la fiesta, etcétera y es cuando menos tengo ganas de salir de caravana. ¿algunos autotips?
- Seleccionar con discreción y en frío a los sitios a los que quiero ir y las personas con las que deseo estar
- Concentrarme más en finalizar trabajos para que no se extiendan más allá del otro año
- Pensar que comenzar el 2012 es solamente eso, tirar un almanaque y listo
- Disfrutar de los asuntos que decido: reunión de amigas, algún cumpleaños, ver pelis, cafecitos o licuaditos con cierta gente y un par de notas de agenda que me tienen expectante.
- Un par de shows y listo, en esa cabe algo de ballet.
- Consultas médicas de rutina que incluye a toda la familia. Eso es tedioso y necesario.
- Nadar y punto. Me pone bien y alivia tensiones.
- Antes de trasnochar, pensar en el mal genio que me ataca no al otro día, sino mientras trasnocho. Soy alondra, sí?
- Hacer el cartel: soy slow, che.

5 nov. 2011

NECRÓPOLIS DE OJOTAS

En casa todos tenemos ojotas y se rompen con frecuencia. Es probable, también, que no encontremos su par entonces ahí nomás combinamos una con otra de otro palo, no importa color, tamaño ni diseño. Acá no se discrimina nada. 
Así andamos por la vida de este hogar, preservando un cementerio de Havaianas (en el mejor de los casos) grises, blancas, negras, con flores o pelotas de fútbol. 
Cuando era chica, existían unas alucinantes, con una margarita giratoria y eran extremadamente femeninas. Mi papá las arreglaba, cuando se salía la tira, poniendo un clavito abajo y también poniendo en riesgo tu planta del pie. Poco importaba. Así y todo, íbamos a la pileta. 

31 oct. 2011

Alta Córdoba, la que me gusta

Este es mi barrio, el que a mí me gusta, el dominguero, de la plaza llena, niños jugando, árboles añejos. El barrio de las casas antiquísimas (no en el que se está convirtiendo, lleno de edificios que alejan el sol)
Me gusta el barrio de la feria franca y la de artesanías donde ayer, un puestero no me dejó sacar fotos porque le tenía que pedir permiso a Magoya de la junta de no se qué comisión.
Ese barrio, no me gusta, esos puestos tampoco, ni esa gente. 
Con esa onda, tus plantas van a entristecer y la savia no será tan sabia.
Gracias a que existe, aún, todo lo demás.
Más fotos acá

10 sept. 2011

¡Viva el blog!

Sucede que uno pasea por blogs amigos y otros por conocer y ahí es donde se ven cosas que se postean y causan maravilla: gente que pinta, dibuja, teje, hace fotografía o diseña. Y lo comparte, eso, que lindo. 
  • De puntillas de Alicante, España. Muestra obras propias o de otros artistas artesanos.
  • Attic 24 de UK, lanas e imaginación.
  • Alita desde Viña del Mar, recicla ideas.
  • Rosario Martí estupendas fotos de contenido cotidiano, familiar.
  • This is not porn geniales fotos de celebrities pero poco difundidas.
  • Ikkaro - Inventos y experimentos caseros Sorteando las terribles publicidades que tiene, se pueden encontrar muchas cosas para hacer y divertirse. O mirar y preguntarse cómo lo hicieron.
¿Me pasan más?

El 11-s y un video

Así trabajamos con mi compañera Andrea Guiu y Cecilia Pasquini (editora) al momento de hacer lo que nos gusta.

9 sept. 2011

¡Gloria y loor!

Y hace muchísimos años nos preguntábamos qué era loor y a veces le decíamos olor. Pero lo cierto es que, gracias a la Señorita Dorita, yo sé todas las canciones patrias. Ella se sentaba al piano, la rodeábamos y era fascinante oírla con tanta pasión. Se pintaba los labios bien rojos y usaba un guardapolvo azulado.
Hoy, no quiero ni saber cuántos años más tarde, volví a cantar el Himno a Sarmiento. Me encanta la parte que dice: con la luz de tu ingenio iluminaste la razón en la noche de ignorancia.
Para decir verdad, a mi me cae particularmente mejor San Martín. Pero hoy había un plus: mi niño era guardia de honor de la bandera. Yél tenía una felicidad inmensa, entonces blanqueé el delantal lo más que pude, planché (¿me entienden? ¡Planché!) y salió detrás de la bandera, serio y orgulloso de escuchar su nombre por los altoparlantes que por supuesto se acoplaban. Sino, no sería una escuela primaria ¿no?
A pesar de que la Señorita Dorita nos enseñaba canciones maravillosas y las recuerdo a todas con alegría, no me acuerdo tan bien cuando salí de Paula Albarracín. Cuando sos chico no querés ser un soldado realista, querés ser un granadero. Y bueno, yo no quería ser la madre de un nerd que imaginaba pelado y con cara de enojado de pequeño igual que en las pinturas, pero en miniatura. 
Alguien me hizo un telar, me vistieron de negro, me hicieron un rodete tirante que me dejaba china y me tiraron talco para que parezca canosa. 
Como soy muy dispersa, una vez que se retiró la bandera, daba vueltas alrededor del acto, que se hizo en un patio iluminado por el sol. Vi muchas mamás emocionadas, abuelas y un abuelo que lo pusieron de Sarmiento viejo y era bastante parecido, sólo que llevaba una campera. Yo le hubiera puesto una manta tejida por su madre para cuando fuera grande. En vez de nena llevá el saquito sería: nene llevate la manta que tu madre te hizo en el telar. En escena también apareció una hermana de Domingo y me acordé de una lectura de segundo grado. Era del libro Los teritos. Cómo me gustaría tenerlo ahora... el texto llegaba a una moraleja "me indigesta más una mentira que un pepino" y era porque la hermana le dijo que ese día no comería pepinos porque no había en la feria. Pero sí había y ella le había mentido porque le hacían mal.
No es feo ejercicio meterse en esos recónditos espacios que no quedan precisamente en un altillo o buhardilla y despiertan estas aventuras adormecidas. 
Pero me falta una parte: lloré. Lloro en todos los actos. ¿Y qué?

28 ago. 2011

Comer con y sin Tacc

¿A quién no le gusta comer "afuera"? ¿Alguien está libre de haber probado la comida mexicana? Bueno, les quiero avisar que, aunque acá comamos los tacos hechos con harina de trigo, el original es de harina de maíz. El auténtico. Como ya conté acá en la familia hay un celíaco y muchas veces las salidas a comer se dificultan...
Pero... la que suscribe, agarró el "burrito" por las orejas, luego el teléfono, y comenzó a preguntar ¿hacen tacos con harina de maíz? hasta que conseguí la respuesta deseada: sí, solo tienen que avisarme.
Allá fuimos, a comer tacos de verdad, nachos y obvio, a privarme de la cervecita (no me banco más de 350 cc. solita y tiene cebada otro de los componentes del TACC=trigo, avena, cebada, centeno)
La decoración es tan rústica como acogedora. Su dueño, mexicano, es solícito y atento.
Nosotros, hambrientos, nos chupamos los dedos y dejamos la salsa picante intacta. No me le animo, che.
El celíaco, feliz, casi se saca una foto con un sombrero de mariachi (mentira, no hay nada de mariachis allí)
Pueden ver más fotos, clickeando por este link. La dirección está allí también.

25 ago. 2011

Yo quiero un Totoro

Apenas empezás a ver la película Mi vecino Totoro (de Hayao Miyazaki, ell mismo director de El viaje de Chihiro), ya te querés llamar Satsuki como la nena más grande, andar descalza por el bosque y encontrar un Totoro que te proteja. ¿Seguimos con la onda oriental? Sigamos.
Mi hija trae la novedad recomendada por su profe de Teatro. Buscamos la peli en la red, acomodamos el sillón, para que no haya peleas de quien se recuesta a mi lado me coloco al medio pero, oh oh, falta un lado y no soy cúbica: la pequeña Blackie quiere su espacio aunque el cine japonés le interesa un bledo. Se acomoda sobre mis piernas y empezamos a ver Totoro. A compartir una película en la que prevalece la sensibilidad sobre la tecnología, en la que los personajes enferman, trabajan, envejecen, ríen y lloran.
Una joyita de poco más de una hora. Totoro se apodera de nuestros deseos también y todos queremos ir al bosque apenas amanezca para encontrar uno. Pero... lo más próximo es un tutorial para tejerlo -como corresponde- onda amigurumi. Hacemos cola por nuestro muñeco que, por suerte, aún nos gustaría abrazar por las noches.

24 ago. 2011

La sordera y lo zen (no se llevan bien)

El Sensei tiene un cinturón que parece de Instituto pero no es de Instituto. Revela años de artes marciales, paciencia y sabiduría. "El karate es una disciplina que recién empieza una vez alcanzado el cinturón negro", dice. Sus alumnos asienten. Los cinturones pueden formar un arco iris pero hay unos más ansiosos: los blancos. La clase del Maestro nos transporta (a los teleadictos que tenemos la cabeza reventada de series yanquis) al querido Kung Fu, ese que andaba solo y cuando agarraba los guijarros en un abrir y cerrar de ojos, se largaba a caminar por el mundo... En eso estamos, mientras la voz imperceptible del más experimentado da sus lecciones de karate y de vida, los alumnos oyen y practican, el resto vuela y mi suegro no oye. Pero lo dice y ya se sabe, no hay peor sordo que el que haba en voz alta porque ni siquiera él se escucha. "¿Qué dice?", resalta sobre el silencio. Mi hija se inclina con una mezcla de asombro y vergüenza en la mirada y le traduce en esa especie de grito silenciado que solemos expresar cuando simulamos que gritamos bajito: dice que el esfuerzo se logra con la disciplina... "No te entiendo", le contesta el abuelo. Nos miramos y nos reímos a carcajadas pero en silencio. Ya cuando la panza nos duele mucho y vemos que el espejo enorme nos delata, salimos a comprar facturas. 
Ya sé que voy a llegar a vieja (más vieja) y los oídos y los ojos no van a funcionar como en otros tiempos, pero estas cosas, me provocan infinita ternura. Porque el abuelo también se ríe y, si se lo contáramos al Sensei, seguro que elevaría el tono en una risotada.De una.
Update: más fotos acá

22 ago. 2011

¿Otra vez sopa?

Cuando cerré Ya pasará... me di cuenta que, aunque había dado vuelta una página (la última de ese blog), no puse punto final a mis incursiones tecnológicas para postear algo. Siempre queda algo en la memoria.
Mientras calculaba otra alternativa, me perseguía la frase de mi niño, aprendida desde chiquito en el pre pre jardín: "hay que compartir" y te mandaba una miguita de alfajor, eso significa no ser egoísta. Así fuese una miga, compartía. Pensé que, en realidad, eso quería hacer ahora, compartir. 
Y ya que somos un rompecabezas tecnológico que acarrea dispositivos que graban o sacan fotos, unos ojos más el espíritu inquieto (a los que la tecnología no puede igualar) parí otra vez un blog que, según prometo, será un popurrí de historias reales o ficticias.
Los disparadores asechan en cada esquina del mundo real o no. Vamos por ellos.
Bienvenidos otra vez.